Reino Unido y su papel en el EU ETS tras el Brexit

Home/M·Blog/Reino Unido y su papel en el EU ETS tras el Brexit

Reino Unido y su papel en el EU ETS tras el Brexit

El Reino Unido va preparando el terreno para su inminente salida de la Unión Europea. Tras su abandono del bloque de los 28 países cabe preguntarse qué papel jugará en el mercado europeo de derechos de emisiones (EU ETS por sus siglas en inglés). En los últimos días este asunto ha generado ciertas dudas. Recientemente, el portavoz conservador británico de Energía y Cambio Climático en el Parlamento Europeo, Ian Duncan, afirmó que tras del Brexit, el Reino Unido no tiene futuro en el EU ETS, ya que este sistema se rige por la Corte de Justicia Europea. Sin embargo, muchos políticos británicos, incluyendo la primera ministra, han declarado su preferencia por mantener al país dentro de este mercado común de emisiones. Ya existen ejemplos de países no miembros de la UE, pero participantes del EU ETS. Es el caso de Islandia, Liechtenstein o Noruega.

La realidad, a día de hoy, es que se trata de un punto más de los tantos que quedan por negociar en el largo proceso que representa la salida de Reino Unido de la UE. No obstante, cabe preguntarse ¿Cuáles son los escenarios factibles respecto al mercado de derechos de emisión para el país anglosajón?

El mercado europeo de derechos de emisiones (EU ETS) fue creado en 2005 y representa uno de los pilares fundamentales de Europa en la lucha contra el cambio climático. En la actualidad opera para 31 países (28 miembros de la UE más Islandia, Liechtenstein y Noruega). El principal objetivo de este mercado es el de limitar las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) de más de 11.000 instalaciones que hacen un uso intensivo de energía y las emisiones de las aerolíneas, que operen entre estos países. En la actualidad, este sistema cubre alrededor de un 45% de las emisiones del grupo de miembros. Para cumplir con los objetivos medioambientales y adaptarse al Acuerdo de París, las emisiones deben ser reducidas en un 40% para el año 2030 (respecto a 1990). Por su parte, los sectores no miembros del EU ETS deben reducir sus emisiones en un 30%.

En el caso de Reino Unido, son 700 las instalaciones que lo representan en el EU ETS. La regulación energética británica es clara en sus objetivos de cumplir con las reducciones de emisiones y el Acuerdo de París. A nivel general, y como ya se ha comentado en un blog anterior, el denominado Climate Change Act 2008, obliga a fijar una serie de presupuestos de emisiones (los denominados carbon budgets) que les pueda permitir al menos una reducción del 80% para 2050. Sin duda, la participación de Reino Unido en el sistema europeo de compra y venta de derechos de emisiones ha ayudado al país a ir cumpliendo sus objetivos de política medioambiental. Así, es dentro del EU ETS donde Reino Unido ha sido testigo de una reducción más pronunciada de sus emisiones. En total, el país británico las ha reducido en un 35% desde 1990.

1
Evolution of UK emissions since 1990.Source: Bloomberg

En este sentido, parece coherente pensar que el gobierno británico continuará con sus políticas de reducción de emisiones y, por tanto, deberá formar parte de un mercado de derechos, de una u otra forma.

Escenarios posibles tras el Brexit

Por tanto, la marcha de Reino Unido de la UE plantea tres posibles escenarios respecto a las emisiones contaminantes: 1) la creación de su propio mercado de derechos de emisión; 2) participar en un nuevo sistema, como el ETS de China; o 3) continuar en el sistema europeo EU ETS. Esta tercera vía, es la óptima en términos de eficiencia económica y armonía política e institucional. Además, es el escenario por el que más políticos británicos se han pronunciado a favor.

La primera opción implicaría, sin lugar a dudas, una gran pérdida de eficiencia económica para las empresas británicas. El hecho de pertenecer al EU ETS permite a Reino Unido intercambiar derechos de emisiones con otros países europeos beneficiándose de ello y reduciendo sus niveles de contaminación a un menor coste que si lo hiciera por su cuenta. Como se ha dicho antes, es dentro de este sistema común donde Reino Unido ha reducido sus emisiones de manera más pronunciada. Además, le permite aprovechar mejor las economías de escala. Los objetivos climáticos de Europa, como bloque, pueden ser alcanzados al menor coste posible. Cabe decir también que el EU ETS es actualmente el mercado más grande del mundo. Si hablamos de un sistema de Reino Unido en solitario, el número de empresas se reduciría a 780 (10,5% del total de emisiones en el EU ETS en 2015).

Respecto al segundo escenario, la participación de Reino Unido en otro sistema de derechos de emisión, es cierto que los socios potenciales son diversos. Los ejemplos más importantes son China (destinado a ser el mercado de emisiones más grande a nivel mundial y cuya puesta en marcha está prevista para este mismo año), el eje California-Quebec-Ontario, Corea del Sur o Nueva Zelanda, entre otros. No obstante, para formar parte de cualquiera de estos mercados, Reino Unido tendría que afrontar retos importantes de acuerdos y trámites burocráticos. Por otro lado, según diversos estudios, los países relativamente más pequeños en términos de emisiones son los que a la postre se benefician más de este tipo de sistemas. Así, China no vería necesariamente un buen aliado en Reino Unido. Por el contrario, el beneficio que puede tener el país británico dentro del EU ETS sería mucho mayor que si participara en mercados alternativos más pequeños, como por ejemplo el neozelandés.

Además, existen costes hundidos por el proceso de integración ya realizado en el EU ETS. Por ello, todo lo que sea migrar a otro sistema representaría costes adicionales.

¿Qué implicarían estos dos escenarios para el precio de los derechos de emisión?

Ambos escenarios, tanto si Reino Unido decide formar su propio mercado como si se une a otro, implicarían la salida del Reino Unido del mercado europeo de emisiones. En este caso habría un indudable efecto a la baja en el precio de los derechos a emitir. Cabe señalar que, en las fechas posteriores al Referéndum sobre el Brexit, el precio de los derechos de emisiones (EUA) cayó un 20%, hasta situarse en 4,70 €/ton. En cuanto a las previsiones de los precios medios por parte de los analistas, estas corrigieron a la baja, en torno a 1 €/ton para 2016, 2017 y 2018. Hay que recordar que Reino Unido es el segundo emisor de gases de efecto invernadero de Europa y, por tanto, sus empresas son de las que más derechos demandan en el mercado. La desaparición de este agente implicaría lógicamente aumentar aún más la sobreoferta que existe en el mercado de derechos de emisión, con la consecuente caída en las cotizaciones. Por tanto, en este sentido, de cara a fortalecer la demanda, que Reino Unido se mantenga en el mercado generaría beneficios para unos y otros

Por último, señalar que un descenso en el precio de las emisiones implicaría menores costes para la generación eléctrica, pero a su vez crearía un desincentivo muy grande para invertir en tecnología que lleve a producir de manera más respetuosa con el medio ambiente. En pocas palabras, se contamina más barato.

2
Price of EUA (EU Allowance Unit per ton of Co2). Source: Own elaboration

El EU ETS es necesario para Reino Unido

En resumidas cuentas, el tercer escenario (Reino Unido dentro del EU ETS) parece ser el camino más acertado. Crear su propio sistema ETS o formar parte de otro resultaría ineficiente. Así lo creen además las autoridades de política medioambiental del país. El Comité de Cambio Climático, quien se pronunció a finales del año pasado acerca de este tema, afirmó que seguir en el EU ETS era para Reino Unido la opción menos costosa de regular las emisiones sin implicar retos competitivos para su industria. Por su parte, la primera ministra de Reino Unido ha declarado recientemente que mantenerse en el EU ETS es lo más conveniente para el país.

Manteniendo su participación en el sistema europeo de emisiones, los británicos podrán continuar las negociaciones con Europa acerca de la mejor manera de cumplir los objetivos de Cambio Climático de cara a 2030, incluyendo las actuales negociaciones para la Fase 4 del mercado EU ETS, que comprende el periodo 2021-2030.

Enrique Battistini | Energy Consultant

By | 2017-04-18T14:47:08+00:00 febrero 28th, 2017|Categories: M·Blog|Tags: , , , |Comentarios desactivados en Reino Unido y su papel en el EU ETS tras el Brexit